EFEMÉRIDES13/08/2020

Carlitos Balá, 95 años de risas y amor

En el día de su cumpleaños, homenajeamos a uno de los artistas más queridos de la Argentina

"Ea, ea, ea, pé, pé", grita Carlitos Balá al subir al escenario, y cada una de las personas que lo mira desde la platea, sin importar si son chicos o grandes, no puede evitar sonreír. Alegrar a la gente, esa fue la misión que se propuso durante los 95 años que lleva en esta tierra, y lo consigue día a día.

Una leyenda, un hombre querido por todos, una de esas personas que llegan al mundo para hacerlo más lindo. Carlos Salim Balaá nació el 13 de agosto de 1925 en Buenos Aires. “Cuando yo nací se rió la partera. Cada vez que puedo hacer reír a alguien me siento feliz”, le contaba al diario La Nación durante una entrevista en el 2013.

De niño hacía pequeñas obras en la verdulería de su papá, en donde parado sobre un escenario hecho con cajones de madera, interpretaba personajes. Fue su hermana Norma la que lo incentivó para que estudie actuación durante la adolescencia, ya que él era muy tímido. Para vencer la vergüenza que le daba expresarse en público, comenzó a contar historias graciosas en los colectivos de la línea 39, en donde entretenía tanto a los pasajeros como a los choferes. En el barrio también era conocido por su humor, y sus amigos lo mandaban a realizar bromas a los comercios de la zona, para entretenerse un rato con sus ocurrencias.



En 1955 hizo su debut profesional en La revista dislocada, un programa transmitido por Radio Splendid en el que participaban también Jorge Porcel y Mario Sapag. De ahí en más, su carrera comenzó a prosperar hasta llegar a la televisión, y más tarde al teatro, en donde debutó con la obra Canuto Cañete.

Durante las décadas del 60 y del 70 se consagró como el ídolo de los niños, que amaban mirarlo por la tele y en vivo, riéndose a carcajada con sus chistes y actitudes.  “Angueto quedate quieto”, “Sumbudrule”, "¿Que gusto tiene la sal?" y muchas frases más se instalaron en la cultura popular y pasaron a ser dichos repetidos por la gente en la vida cotidiana.

Hoy Carlitos pasará un cumpleaños diferente: en su casa con Martha Venturiello -el amor de su vida-, seguramente con la visita fugaz y el saludo a distancia de sus hijos, Laura y Martín, y las llamadas de sus nietos. “Se aburre un poco con la cuarentena, pero con mi mamá lo visitamos y nos ocupamos de todo lo que precisa, siempre cumpliendo todas las normas preventivas. Hoy en su cumple le vamos a preparar sus platos favoritos. Le encanta la comida árabe y sobre todo si es casera”, le contó su nieta, Laura, a Teleshow.

Seguramente, durante la tarde, el humorista visitará su página de Facebook como hace habitualmente, para pasar un rato viendo los dibujos que le envían los chicos y leyendo los comentarios llenos de amor de sus seguidores. Mientras tanto, a sus jóvenes 95 años, sigue soñando con el momento en que pueda volver a los escenarios con su chaqueta roja con brillos y el flequillo impecablemente peinado para hacer reír a su público, que espera tan ansioso como él su regreso.